Nueva base teórica para la evidencia científica de la medicina y la salud

Las teorías básicas que sustenta la complejidad, que dan lugar a las concepciones de las Ciencias de la Complejidad, emergen, aparentemente aisladas e inesperadamente a partir de la década de los 60 –cabe hacer notar que lo vemos así por tiempo lineal. Estas teorías, se comienzan a saber-a ser generalizadas y a tener ciertos grados de influencia a comienzo de la década de los ochenta. En esta trayectoria, de la historia lineal, podemos situar eventos y personajes que aportan estos saberes, Lorenz propone el caos, Mandelbrot los fractales, Zadeh los conjuntos borrosos, Thom las catástrofes y Morin expresa sus reflexiones-novedades de pensamiento sobre la complejidad, a lo que se agrega el desarrollo de la informática, que le da contundencia a la teoría del caos y a la de los fractales.

Evidencia científica basada en una concepción fuerte de la complejidad

El nuevo paradigma de la complejidad, en la praxis, es un enfoque que requiere la visión holónica del ser humano, de la interacción de los sistemas que lo constituyen. El enfoque de la complejidad va más allá de una mera atención al orden, la simetría, la estabilidad, aporta argumentos sólidos, científicos de nuevo tipo, con respecto al desequilibrio, desorden, inestabilidad, incertidumbre, paradojas, lo cual es de gran importancia en el análisis multidimensional de la persona, del sujeto-objeto de la medicina y la salud, que ya no es solo vista desde el análisis reduccionista de la biología humana, enfocado desde el determinismo y la causalidad.

Principios de complejidad como base epistémica de la salud y medicina

Características de los sistemas complejos. Base epistémica - medicina-salud

Lo no lineal nos aporta que podamos comprender el fenómeno relacional enfermedad-salud (Sanología-Patología) desde “lo emergente”, y que dicho fenómeno no obedece al clásico patrón de una causa, un efecto. Cualquier variación en las relaciones de algún componente-parte, por pequeña o leve que sea, representa lo nuevo, el cambio del sistema. Esta característica es dimensionalmente vinculante a lo siguiente:


Auto-organización. Son sistemas que se auto-estructuran constantemente. Nosotros somos un conjunto de sistemas –podríamos argumentar que somos sistema de sistemas. Meta-sistema en constante organización y estructuración, y esto está en relación a la siguiente característica.
Sistemas abiertos. Las relaciones son la vida –de ahí la importancia del medio ambiente y del contexto con el que interactúan los seres vivos. Nosotros somos seres vivos.
Gran conectividad, lo que favorece procesar la información. Poseen una rica y variada relación con otros sistemas. La multiplicidad de alternativas de desarrollo facilita la existencia del sistema.


Recursividad. Una parte-componente incide sobre otro y este a su vez sobre él y así sucesivamente. Nuestras relaciones multidimensionales desde este principio definen el concepto holografía (el positivismo-reduccionismo solo contemplaba la biología, por lo que nos acostumbramos a hablar de biografía) donde cada dimensión comporta bucles recursivos, que tienen la paradoja de ser sistemas cerrados y abiertos.


Principio holográfico u hologramático. El todo está contenido en las partes. “Las cosas coordinadas se correlacionan entre sí como complementos para el todo, las subordinadas como lo causado y la causa, o en general como el principio y la consecuencia. La primera relación es recíproca y homónima, de tal modo que cualquier correlato se refiere al otro como determinante y al mismo tiempo como determinado. La segunda es heterónima, esto es, solo de dependencia, por una parte, y solo de causalidad por la otra.

La concepción de la salud y de la medicina basada en las teorías de complejidad pone de manifiesto propiedades cualitativas de la realidad no observadas aún como evidencias científicas por parte de las ciencias clásicas.