Ciencias Complejas

Las ciencias de la complejidad representan una filosofía determinada del cambio. No tanto de los cambios continuos, regulares, predecibles y controlables, sino, mejor aún, de los cambios súbitos e irreversibles. El lenguaje, en general, de las Ciencias de la Complejidad es al respecto suficientemente claro: catástrofes, punto crítico y estado crítico, orden por fluctuaciones, inestabilidades, equilibrios dinámicos, atractores extraños, fractales, rupturas de simetrías, autoorganización, no-linealidad, emergencia(s) y otros semejantes…

Las Ciencias de la Complejidad son en sí mismas concepciones de paradigma epistemológico radical, de una manera de comprender-percibir el mundo por vía de otro razonamiento-modo de pensar, crear el conocimiento pertinente al saber humano. Estas ciencias del nuevo paradigma, emergen y se nutren de la complejidad por el ruido, de la complejidad informacional algorítmica, de la complejidad de los sistemas caóticos y de las estructuras disipativas, de la complejidad fractal, de los sistemas evolutivos, de lo funcional-estructural de los sistemas sociales, de la complejidad y de las concepciones implícitas en las teorías de las catástrofes y de los conjuntos borrosos.


Las Ciencias de la Complejidad son una múltiple base empírica y teórica, que se fundamenta en la complejidad porque esta noción paradigmática visualiza los conjuntos de propiedades cualitativas irreductibles de los diversos y multidimensionales fenómenos o procesos, naturales y/o humanos, con los cuales la salud y la medicina interactúan.

¿Cuáles son las Ciencias de la Complejidad? ¿Para qué nos sirven las Ciencias de la Complejidad?

La teoría de la complejidad es una categoría científica en formación —fundada, en gran medida, sobre la teoría del caos— que se aplica a los sistemas complejos de la realidad. La asociación entre las dos teorías se debe a sus planteamientos sobre procesos causales, no lineales y a sus comportamientos no deterministas. Tienen ellas, por tanto, muchos puntos de contacto, aunque son diferentes ya que la una plantea el caos y la otra un orden complejo.

Construir una lista única, definitiva no es oportuno que se plantee sobre el conjunto de saberes que constituyen las Ciencias de la Complejidad. Esta coherencia de comprender la emergencia del saber la respetan los centros e institutos de investigación de punta, algunos como el Instituto Santa Fe y NECSI (New England Complex Systems Institute), que se han referido a la física de los sistemas complejos; emergencia, innovación y robustez en los sistemas evolutivos; procesamiento de información y computación en la naturaleza y en la sociedad; dinámica y estudios cuantitativos en comportamiento humano, historia e instituciones sociales; emergencia, organización y dinámica de los sistemas vivos.

Sin pretender profundizar en cada una de las ciencias, compartiremos algunas nociones sobre cada una de ellas, como provocación a la curiosidad para que se profundice en ellas por parte de cada persona que lea-se interese en este trabajo. Así mismo, estableceremos una relación de “cuáles” son estas ciencias con “para qué” nos sirven sus teorías en el saber hacer de nuestra vida.

Caos (E. Lorenz - D. Ruelle)

Por apariencia, para muchos, caos es sinónimo de aleatoriedad. En realidad compleja “los sistemas caóticos son altamente sensibles a las condiciones iniciales y responden a la presencia de un atractor. Los tipos de atractores que se suelen identificar en el estudio del caos son el atractor fijo, el periódico y el atractor extraño” (Maldonado).

En esta búsqueda significativa de atractores extraños se basan las investigaciones de las ciencias del caos, las cuales se ocupan de los sistemas disipativos. Caos comporta o equivale a turbulencia e inestabilidad, donde emergen los atractores de modo inesperado e irreversible.

Termodinámica del no equilibrio (I. Prigogine)

Se plantea una nueva termodinámica basada en la irreversibilidad, cuya característica nos ha revelado que los sistemas dinámicos se encuentran lejos del equilibrio. Este nuevo planteamiento o nueva visión, nos desvela que estar en equilibrio es estar próximo a colapsar. Se hace comprensible, se explica la termodinámica del no-equilibrio, que en su definición propone superar el problema de la dirección del tiempo (la flecha del tiempo) de la termodinámica clásica, la cual en la interpretación de su segunda ley conduce hacia la muerte = equilibrio.

Geometría de fractales (B. Mandelbrot)

La palabra “fractal” proviene del latín fractus, que significa “fragmentado”, “fracturado”, o simplemente “roto” o “quebrado”, muy apropiado para objetos cuya dimensión es fraccionaria. De este modo la geometría de fractales se nos presenta relacionada con todo lo que tiene que ver con el estudio de lo amorfo, es decir, de las formas irregulares, los sólidos imperfectos, las rugosidades y sinuosidades, primero en lanaturaleza y más recientemente en el mundo social humano. Es un asunto de geometría, donde la abstracción juega un papel de fundamento-principio y ese es, justamente, su aporte a la teoría de la turbulencia que se deriva del caos.

Catástrofes (Thom)

La ciencia de Catástrofes se inicia en la matemática a pesar de no ser propiamente matemática, sin ubicarla en el estudio de las formas-geometría. Con el tiempo se fue definiendo como una teoría cualitativa, en consonancia con la teoría de bifurcaciones.
Los diversos momentos en todo proceso (transiciones) que se dan entre orden-desorden son objeto de atención de las catástrofes, que como ciencia se ocupa de descubrir y entender las discontinuidades.

Ciencia de conexiones (L. Barabasi, S. Strogantz, D. Watts)

Las redes complejas han revelado que la complejidad de los fenómenos tiene que ver, entre otras razones, con los procesos dinámicos, que a su vez generan mapas móviles e interconectados, según el tipo de relación que se da entre los componentes de un sistema entre sí y con el entorno, vínculo que establecen valiéndose de nodos (links), clusters y hubs (sistemas de clusters), en orden creciente de complejidad.

Lógicas no-clásicas (numerosos autores)

En el transcurso de la historia de la lógica formal o clásica, algunos temas, conceptos y problemas fueron dejados de lado. Esta es, precisamente, la justificación de las denominadas lógicas no clásicas. Al día de hoy, se considera que las lógicas no-clásicas constituyen una alternativa y una complementariedad a la lógica formal. Entre las lógicas no-clásicas se destacan: la lógica paraconsistente, la lógica de la relevancia, la lógica del tiempo, la lógica difusa, la lógica polivalente, la lógica modal, la lógica cuántica, la lógica epistémica, la lógica libre y la lógica intuicionista. Por lo anterior, las lógicas no-clásicas resultan altamente relevantes en el estudio de los sistemas complejos no-lineales