Innovación en la praxis clínica

La Clinica holomedica es una innovación teórica y practica en el campo de la praxis de la salud y la medicina , en lo que conocemos como “Clínica médica”. Esta innovación no es un capricho intelectual, ni mucho menos una necesidad academicista de acumular conocimiento. Se tiene la intención, la convicción de aportar a crear “el conocimiento pertinente” ante los problemas que exploramos, que muchos venimos observando-viviendo desde el hacer ciencias médicas, tanto siendo científicos como siendo sujetos-personas humanas en una sala de espera o como “paciente” de un servicio sanitario. Es un planteamiento desde la persona que se le reduce a paciente porque ha enfermado, y desde mi labor como científico biomédico, muchas veces frenada por la propia incapacidad e insuficiencia científica del modelo que sustenta mis títulos académicos.

La inmovilización –parálisis clínica del modelo biomédico– y la praxis médica constatan un escenario poco esperanzador para las personas y la sociedad en general. Para comprender esta situación del modelo y de los sistemas que lo sostienen es necesario hacerlo desde la explicación de conceptos, por ejemplo: paciente, cronicidad, terapia, medicamento, tratamiento y consulta, en sus relaciones con el fenómeno que se explica: la clínica.


Nos referimos al concepto de “enfermedades crónicas” para visualizar el problema que tenemos, inherente a la noción de “clínica”. La existencia de muchas “enfermedades crónicas” se debe, básicamente, a cómo conceptualizamos el proceso de la enfermedad y a la relación clínica que es parte de esa conceptualización. El modelo lineal de clínica ve: “síntoma–diagnóstico–tratamiento”. Este es el razonamiento utilizado actualmente, modelo en el cual se utiliza una relación clínica que está centrada en el médico y en la enfermedad, y no en el individuo-sujeto persona humana, que por reduccionismo se le denomina paciente, y su experiencia de la enfermedad. Bajo este criterio, la clínica médica tradicional está ejercida desde sus limitaciones.

De la clínica positivista a una clínica holomédica

Al parecer lo nuevo emerge por naturaleza en la ruptura con lo viejo, al menos es la impresión que me deja al estudiar-investigar la trayectoria del conocimiento en el hacer medicina, en la clínica. El conocimiento general y el particular de la práctica médica fue adquiriendo forma, sentido y uso en los procesos evolutivos de vida del individuo, de la especie humana.


Podemos decir que siempre, como especie humana, hemos tenido sentido y uso de la medicina y un modo de hacerla-practicarla. Este saber nos ha devenido en relación a los hechos, circunstancias de la vida y de la experiencia de vivir en un entorno cambiante constantemente. En estos procesos de naturaleza-de relaciones acontecían fenómenos de accidentes, alteraciones del curso de la vida donde se tomaban decisiones de acuerdo a lo que comprendíamos que era pertinente, y esto permitía que emergieran nuevas realidades. Esta descripción general se refiere a estructuras conceptuales y metodologías, interpretación y observación, instrumentos que emergieron en lo más arcaico de nuestra cognición como especie animal.


La noción de los conceptos “medicina” y “clínica” no es otra que la de instrumentos-tecnología social de desarrollo cognitivo, epistémico y funcional-metodológico, inherente a los problemas que emergen del vivir, por lo tanto, hacer clínica médica pasa por tener conocimientos y dominio del saber para aplicar estos conocimientos.

Ruptura ideológica-conceptual y metodológica

Al plantear el debate, es la intención proponer que las ciencias de la salud y de la medicina necesitan construir una teoría holónica que derive en Holomedicina y clínica holomédica, desde una teoría del conocimiento no positivista.

Desde el análisis crítico-reflexivo, propongo romper con los conceptos contemporáneos que sobre la salud y la enfermedad han manejado las ciencias y la práctica médica, así como con sus relaciones “epistemológicas” con las estructuras metodológicas y conceptuales adoptadas por la medicina desde los comienzos de la modernidad. Me refiero al modelo biologicista-cartesiano aplicado a la clínica. Estructuras metodológico-conceptuales vigentes que se encuentran perviviendo en los “emergentes cambios”, como puede ser el de una clínica holomédica –que se ve obstaculizada epistemológicamente por las concepciones actuales-barreras por excelencia, que impiden la superación del biologicismo y el funcionalismo para la elaboración de una teoría del proceso salud-enfermedad basado en el paradigma de la complejidad, realidad social expresada en “clínica holomédica”.

El conocimiento que se requiere para una clínica holomédica tiene que ser pertinente, con una visión integrativa de los diversos saberes del ser humano. Este ha de permitir, por una parte, reelaborar la conceptualización del proceso salud-enfermedad y, por otra, como emergente de la primera, rediseñar su capacidad operativa para identificar, evaluar y manejar los problemas relacionados con la enfermedad y la salud del individuo, así como de la sociedad en su conjunto.