Eubiatría-Medicina Unificada

El sujeto-la persona humana, y precisamente la “persona enferma”, es un ser de integridad, de individualidad biológica (somato) psico-social-cultural-política- económica-ética y espiritual.

El planteamiento de unificar, de integrar la medicina convencional alopática-occidental, la medicina psicosomática, las llamadas medicinas alternativas, no convencionales y medicinas tradicionales –china, ayurvédica y ancestrales, chamánicas– está en todos los foros internacionales desde que la biomedicina ha comenzado a realizar investigaciones en los ámbitos-campos de saber que hasta hace muy poco consideraba saberes no científicos o pseudo científicos. Es un desafío que ha emergido no solo por razones clínicas, como podría ser el deseo de mejorar la eficacia de los tratamientos y la satisfacción de los pacientes, sino que en gran medida se debe a razones económicas relacionadas con el deseo de reducir el costo del cuidado de la salud, así como con el gran auge del mercado del cuidado de la salud, estimulado por “consumidores-pacientes” buscando medicinas psicosomáticas y alternativas, en vista de la crisis de los sistemas sociosanitarios de los estados afectados por la economía globalizada neoliberal.

Eubiatría un concepto para orientar la complejidad en medicina

Hoy estamos en capacidad de argumentar que existe un método que explica la relación todo/parte, que nos da un vuelco en la manera de mirar el todo. Desde ahí se puede construir un nuevo modelo de las ciencias de la salud, la Sanología y una nueva epistemología holónica-sistémica, la clínica holomédica.


En mi trabajo de investigación acción participativa en la idea de construir este ensayo del nuevo escenario de la salud y la medicina, me encontré con la huella dejada por el psiquiatra español, E. Mira y López, quien hace más de medio siglo afirmaba lo siguiente: “creemos que el próximo paso de la ciencia médica será el de su ascenso al concepto de “eubiatría”, o sea de la medicina integral al que, además de tener el doble enfoque psicosomático y somato-psíquico (propiamente antropológico-antropodinámico), tomará en cuenta la influencia genética (patología constitucional) y el factor ecológico”.

Una medicina

“Un día a muchos días desde ahora, con alguna suerte, tendremos una sola medicina. No tendremos una medicina de la “corriente principal”, “convencional” defendiéndose de la actividad de medicinas “alternativas”, “complementarias”. La medicina será una sola, unificada. ¿Por qué no? Cada uno de nosotros es singular, único, no importa de cuantas maneras las diferentes medicinas puedan vernos. ¿No podemos razonablemente esperar tener una sola medicina haciendo juego con nuestra singularidad?” (Dienstfrey).

Durante el siglo XX, la medicina ha ido acercando posturas de enfoque, desde tratar principalmente sobre lo biológico, muy lentamente ha ido dando pasos de reconocimiento de lo biopsicosocial, sobre todo en el marco de políticas de salud en el concepto ideológico de “determinantes sociales de la salud” y se prevé que puede evolucionar aún, mucho más lento sí, al ser expandida al posible reconocimiento de lo biofísico-biopsicosocial-espiritual. Este paso es el que yo estoy dando con la propuesta de la Holomedicina.


Los campos interdisciplinarios son ahora la regla más que la excepción, partiendo desde la Biofísica, Bioquímica y Sociobiología, hasta la Psiconeuroinmunología, la Neurociencia Cognitiva, y la Psicofisiología social. A esta interdisiplinariedad aún le falta abandonar el ego disciplinar del profesional y acercarse a una transdisciplinariedad en todos los campos del saber.


Hemos de detenerlos aquí, ya que cuando se plantea la integración de medicinas complementarias y alternativas, incluyendo la medicina psicosomática, el desafío parece desvanecerse. El problema, yo lo visualizo en el desconocimiento mismo de qué es la integración en medicina. A pesar de que cada vez más profesionales sanitarios se plantean como “médicos integrales” y más gente habla de, y demanda, la medicina integrada, pocos saben qué es realmente este “movimiento”. Tal vez no se puede aún concebir lo que puede ser la práctica de la llamada medicina integrativa.